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Trastornos Psicológicos en Niños y Adolescentes
M.P.Sc. Valerie Valverde Sáurez
Psicóloga Clínica Infantil
Cod 1219
Es importante que como padres de familia responsables estemos atentos a cambios en el comportamiento de los niños que podrían hacernos sospechar de que el niño esté presentando algún trastorno psicológico. Lamentablemente, los niños no están exentos a sufrir problemas al igual que los adultos, sin embargo, su forma de manifestarlo o expresarlo si tiende a ser muy diferente ya que ellos no necesariamente son conscientes de lo que les sucede o por otro lado, saben que se sienten “mal” pero no saben cómo expresarlo a los adultos. A continuación se mencionan algunos de los principales trastornos que podrían presentar los niños, sus principales características y algunas recomendaciones generales para los padres.
1. Depresión infantil. Se caracteriza por ser un estado de ánimo generalizado de infelicidad, donde el niño pierde interés por las actividades que anteriormente le agradaban mucho, dificultades para concentrarse, baja autoestima, tienden a aislarse de sus amigos, dicen cosas feas de ellos mismos “Es que yo soy tonto”, “Yo no sé para qué nací”, “A mí nadie me quiere”; se vuelven irritables (llorones, agresivos, “insoportables”, no se les queda bien con nada); disminuyen su rendimiento académico; presentan quejas somáticas (dolor de cabeza, de estómago), cambios de actitud respecto a la escuela (pueden presentar Fobia Escolar); se muestran cansados constantemente; alteraciones en los hábitos de alimentación, eliminación y sueño del niño. Puede presentarse por períodos de dos semanas o más o incluso con síntomas menos evidentes hasta por un año. El niño no va a decir que se siente “deprimido”, por lo que es importante prestarle atención a dichos cambios en su comportamiento.
¿Qué pueden hacer los padres? 1- Estar atentos a los cambios en el niño 2- Explorar cuál podría ser la posible causa de la depresión: pérdida de un ser querido, problemas en la escuela o con algún amigo, alguna situación de abuso, problemas familiares y animar al niño a expresar lo que siente sin temor a ser regañado o rechazado. Según sea la situación ayudarlo a resolver la causa de su tristeza.
2. Ansiedad: Se caracteriza porque los niños experimentan una sensación de angustia, desasosiego, incertidumbre y temor ante la previsión de una amenaza o peligro, generalmente imaginaria. Entre los principales síntomas se encuentran: palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de ahogo, sensación de atragantarse, opresión, náuseas, mareos, miedos irracionales, escalofríos. Existen varios trastornos de ansiedad en niños:
- Trastorno de ansiedad generalizada: Sensación de angustia y desasosiego sin causa aparente.
- Trastorno obsesivo compulsivo: Pensamientos recurrentes acerca de un tema específico que generan un alto grado de angustia seguido de comportamientos “compulsivos” con el fin de disminuir la ansiedad.
- Trastorno por estrés post- traumático: Síntomas de ansiedad ante el recuerdo o la re-experimentación de una situación traumática , sea que el niño la vivió, fue testigo de ella o se la contaron y lo impactó mucho.
- Trastorno de ansiedad por separación: Temor a separarse de personas importantes para el niño acompañado de pensamientos irracionales de que algo malo va a suceder por causa de dicha separación.
- Mutismo selectivo: Negativa del niño a hablar con ciertas personas.
- Fobia Social: Temor a exponerse o ser valorado en público.
- Fobia Específica: Miedo a un objeto específico (perros, tormentas, etc.)
- Trastorno de pánico: Conjunto de síntomas de ansiedad generando una inmensa sensación de descontrol y “pánico”,seguido del miedo a volver a experimentar dicha sensación. Puede producir, en algunos casos, el que el niño no quiera volver a salir de su casa por miedo a experimentar nuevamente dicha sensación.
¿Qué pueden hacer los padres? En el caso de los trastornos de ansiedad se le debe ayudar al niño a identificar los pensamientos irracionales que provocan el miedo y enseñarle a enfrentarlos. En el caso de los más pequeñitos se pueden representar los pensamientos por medio de títeres para que ellos puedan ver de manera concreta cómo sus pensamientos los hacen experimentar miedo. También se deben practicar ejercicios de relajación para niños. Algunos casos de ansiedad requieren de medicación proporcionada por un especialista en el campo.
3. Trastornos de eliminación: Hablamos del niño que se orina sea de día o de noche o del niño que ensucia con “caquita” la ropa interior después de los cuatro años de edad. Si el niño nunca ha logrado ir al baño solito se deben descartar problemas físicos, herencia o estreñimiento. Si el niño ya iba al baño solito y de repente comienza a presentar nuevamente estas conductas, es importante valorar si existe alguna situación emocional que pudiera estar afectando al niño. En cualquiera de los casos, los padres no deberían regañar al niño o usar términos despectivos como “cochino”, sino indicarle al niño según su edad que se haga cargo del reguero (limpiarlo, lavar la ropia sucia, si es muy pequeño llevarla a la lavadora), y trabajar con diferentes técnicas para lograr eliminar el problema, los cuentos y títeres siguen siendo muy útiles.
4. Trastornos de alimentación: Es común que en los primeros años de vida, exista una lucha entre padres e hijos por la comida, sin embargo, esto no es necesariamente sano. Algunos de los principales problemas de alimentación son: la Anorexia Nerviosa (uno de los más graves ya que puede ocasionar la muerte, y en el que la persona se niega a comer por temor a engordar acompañado de una distorsión de su imagen corporal, esto es que se ven gordas a pesar de estar flacas), la Bulimia (provocarse el vómito después de tener atracones de comida), la Pica (el niño come cosas no nutritivas como bichos, tierra, yeso, pintura), el Trastorno de Rumiación (típico de bebés que regurgitan o vomitan la comida y luego la vuelven a tragar), el Trastorno de Ingestión Alimentaria (el niño se niega a comer de ciertas personas) y la Obesidad. En estos casos se debe trabajar en conjunto con un nutricionista que establezca un plan alimenticio saludable y ejercicios junto con la parte psicológica.
5. Tratorno de identidad sexual: Consiste en que el niño no se encuentra a gusto con su propio sexo y expresa abiertamente querer ser del sexo contrario, usar ropa del sexo contrario, juguetes del sexo contrario, se ponen nombre del sexo contrario, las niñas quieren orinar de pie, entre otros. En este trastorno, en la mayoría de los casos el problema se da por una falta de identificación con el progenitor del mismo sexo y una identificación significativa con el progenitor del sexo contrario. Pueden haber problemas de rechazo o falta de afecto de por medio. El objetivo es restablecer los vínculos adecuados y ayudar al niño a aceptar su cuerpo.
6. Esquizofrenia infantil: Hablamos del niño que pierde contacto con la realidad, presentando alucinaciones (voces o visiones que lo mandan a hacer cosas), afectando su comportamiento, sus emociones, sus pensamientos, su forma de hablar y por ende sus relaciones interpersonales y su rendimiento académico. Estos niños requieren de medicación y seguimiento psicológico cercano tanto para él como para su familia.
El objetivo de presentar algunos de los trastornos infantiles, es conocer a groso modo en qué consisten y dar algunas recomendaciones muy generales a los padres. Si su hijo presenta algunas de esas conductas no dude en buscar ayuda ya que un diagnóstico temprano le ayudará a resolver la situación lo antes posible.
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