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ALENTÁNDOLE A COOPERAR
¿Cómo fomentar la responsabilidad en los niños?
M.P.Sc. Valerie Valverde Sáurez
Psicóloga Clínica Infantil
“Ya voy, mami!”, responde Carlitos la quinta vez que mamá lo llama para que ordene sus juguetes. Parece ser una lucha diaria de una gran mayoría de padres de familia el que el niño sienta la necesidad y responsabilidad de colaborar en los quehaceres del hogar. “¡Mami, es que no me echaste la tarea y por eso me bajaron puntos!”, ha sido el reclamo de más de un niño acostumbrado a que sea su mamá quien le aliste el bulto todas las noches. ¿Cuándo se le puede empezar a enseñar a un niño a ser responsable de sus actos?
Cuanto más temprano se inicie, será mejor para el niño. La responsabilidad es un valor que se debe inculcar desde temprana edad, ya que será la balanza que le permitirá al pequeño tomar decisiones acertadas. Aprenderá que cada decisión que tome traerá consigo consecuencias y que parte de la responsabilidad con que emprenda sus acciones repercutirá en poder tener consecuencias positivas.
Muchos padres de familia comienzan a desarrollar en los niños la colaboración y la responsabilidad en el hogar cuando el niño inicia su educación preescolar. Para ello ya habrán pasado tres o cuatro años en los que el niño pudo haber emprendido este camino. Aún así, no es tarde!. Desde que el niño camina (cerca del año, año y medio) ya él puede colaborar con pequeñas acciones, como ir a botar el pañal sucio al basurero cada vez que se cambia, depositar su ropita sucia en el cesto destinado para ello o colocar el plato sucio cuando termina de comer en el fregadero.
Conforme crece un poquito más y tiene un poco más de fuerza (cerca de los dos años), se le puede solicitar ayuda para bajar las bolsas del carro cuando se viene del supermercado, o pedirle que ayude trayendo el pan o la mantequilla cuando se viene de la pulpería. Igualmente, se le puede pedir que ayude alcanzando las cosas mientras los adultos las guardan. Estas pequeñas ayudas hacen que el niño se sienta importante, le dan seguridad en él mismo y a la vez sientan bases de responsabilidad en el hogar.
A esta edad, incluso antes, se le debe enseñar a guardar los juguetes que no está utilizando. Se pueden usar canciones con consignas de limpieza para indicarle al niño que es hora de guardar y el adulto debe acompañar al niño y ayudarlo mientras ordena. Es posible que usted guarde más de lo que guarde él, por velocidad, pero lo importante es que él sienta que también esta colaborando y que además es su responsabilidad pero mamá me está ayudando. Más grandecito, se le puede dejar la total responsabilidad al niño pero siempre manteniéndose a la par de él para asegurarse de que lo haga cuando se le pidió que lo hiciera y no cuando él quiso hacerlo.
Por otro lado, conforme el niño va creciendo (tres años en adelante) es fundamental ir instaurando hábitos tales como lavarse las manos solito antes de comer, lo mismo que después de ir al baño, lavarse los dientes, bañarse y vestirse sólo (hasta donde pueda), sin embargo, recuerde que en la medida en que él practique hacerlo solito aprenderá a hacerlo en forma correcta.
Una vez que el niño inicia el preescolar se le deben ir formando hábitos de estudio, por lo tanto, cuando venga del kinder independientemente de que traiga tarea o no, debe realizar algún tipo de tarea como pintar, hacer bodoquitos, recortar, o bien, hacer la tarea que se le dejó en el kinder. Después de realizar la tarea, y alistar lo que deba llevar al día siguiente, puede jugar el resto del día, pero el niño sabrá que ya cumplió con sus responsabilidades.
Esto podría parecer un poco rudo para un pequeñín de preescolar, sin embargo, cuando éste pequeñín ingrese a la escuela, ya estará habituado a hacer la tarea cuando llegue a su casa después de que haya almorzado, ya que si el niño empieza jugando, sacarlo de su juego para llevarlo a hacer la tarea será más difícil y menos atractivo para el niño, que motivarlo a terminar la tarea para que pueda ir después a jugar.
Igualmente, es el niño quien debe alistar sus útiles escolares para el día siguiente, guiado por un horario o por una lista de chequeo en la que estén escritas las cosas que debe llevar y las vaya tachando conforme las alista. Por supuesto, los padres deberán supervisar posteriormente que el niño haya echado todo lo que necesita, lo mismo que en los primeros años escolares, supervisarlo mientras estudia, e incluso enseñarlo a estudiar, pero siempre con la perspectiva de dejar que el niño aprenda a hacerlo sólo ya que de lo contrario el niño puede llegar a sexto grado o aún el colegio y necesitar que mamá o papá se sienten a estudiar con él.
En el caso de los niños con Déficit Atencional, es posible que requieran mayor supervisión pues parte de su inatención será dejar materiales y tareas olvidadas. Sin embargo, igualmente se les debe inculcar la responsabilidad y no caer en el juego de llevarles a la escuela lo que olviden en casa.
Quizás usted sienta que son muchas reglas para niños tan pequeños, pero le aseguro que si se hace de manera afectiva, no con gritos, sino con amor y autoridad equilibradas, y de manera constante, más adelante ellos se lo agradecerán, pues les habrá dado las herramientas para ser personas disciplinadas y responsables.
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